Cómo hacer una sesión de Masaje Yóguico

Todo lo que necesitas para dar una sesión de masaje yóguico, sin haber aprendido todavía ningún tratamiento. La sintonización con la que se empieza, la forma de sostener la conexión mientras trabajas, la transición con la que se cierra y el estado interno desde el que se da. Sirve igual para tres minutos que para una hora, y para una sesión profesional o para las manos de alguien que quiere ayudar a los suyos.

  • Fácil
  • 13 min
  • Conexión interior
  • No necesitas camilla

Qué es el masaje yóguico

El masaje yóguico no busca quitar un síntoma. Se basa en dar: presencia, calma, cariño. Esa diferencia, que parece pequeña, cambia por completo cómo se prepara una sesión, cómo se sostiene y cómo se cierra. Es también lo que permite que alguien sin formación técnica pueda hacer algo que sirva de verdad, y lo que hace que un terapeuta con años de oficio siga teniendo margen para profundizar.

Si es la primera vez que te acercas a esto, empieza por aquí. El resto de la Biblioteca de Tratamientos parte de lo que se explica en esta clase.

Para qué sirve esta práctica

Antes de aprender qué hacer con las manos en una sesión de masaje yóguico, hace falta saber desde dónde se hace. Esta clase te da esa base: cómo entrar en contacto con la persona, cómo llevaros a los dos a un estado de presencia, y cómo sostenerlo durante toda la sesión aunque el entorno no acompañe.

Es la práctica que sostiene todo lo demás. Puedes conocer treinta tratamientos y aplicarlos mal si trabajas desde la tensión de tener que resolver algo. Y puedes no conocer ninguno y dar una sesión que le sirva a alguien, si estás presente y das.

Qué hace esta práctica

La sintonización inicial lleva la atención a lo que se siente en la piel, al peso del cuerpo, a la respiración, a la temperatura, al sabor del paladar, a los sonidos. No es un ejercicio de relajación: es un ejercicio de presencia, y lo haces tú a la vez que lo guías. Por eso funciona. La persona no entra en un estado al que tú la empujas desde fuera, entra en el que tú ya estás.

Después viene el cambio de foco. En lugar de preguntarte por dónde empezar para quitarle el dolor, te preguntas qué puedes darle con seguridad. Calma, cariño, la sensación de estar protegido. Eso sí está bajo tu control, y buscarlo te quita de encima la presión que tensa la sesión y se transmite por las manos.

Y al final, la transición de salida. Unos minutos de silencio a solas para que integre, y una vuelta gradual que no le sobresalte. La sesión no termina cuando dejas de tocar.

Cuándo usarlo

Siempre, al empezar cualquier sesión de masaje yóguico. Esto no es un tratamiento que se elige, es el marco dentro del que se dan los demás.

Si estás empezando y quieres algo concreto que hacer con las manos después de sintonizarte, el Manantial Burbujeante es de los más sencillos y de los que mejor se sostienen con la actitud que se explica aquí. Eliminar la Negatividad y el tratamiento para el estrés son también buenas primeras opciones: pocos pasos, poca técnica y mucho espacio para lo que de verdad importa.

Qué necesitas

Nada más que un sitio donde la persona pueda estar cómoda, tumbada o sentada. Una toalla para taparla si tiene frío, un poco de aceite si vas a trabajar sobre la piel, y agua a mano. El entorno no tiene que ser perfecto: la clase está grabada al aire libre, con ruido, precisamente para mostrar que la calma que importa es la de dentro.

Antes de practicarlo

Un toque suave no es una caricia. Si el contacto se vuelve acariciante, estimula algo distinto de lo que buscamos y confunde a la persona. Mano apoyada, presión clara, movimiento con intención.

Al terminar, no dejes que se levante de golpe ni que conduzca inmediatamente después. La vuelta se hace despacio, con la voz baja y sin sobresaltos.

Y si en algún momento la persona se destapa, cambia de postura o queda expuesta, cúbrela sin comentarlo. Cuidar su intimidad forma parte de darle seguridad.

La clase en vídeo

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Fuente: Clase grabada por Lakhmi Chand para la Biblioteca de Tratamientos.

2 comentarios en «Cómo hacer una sesión de Masaje Yóguico»

  1. Hola Lakhmi Chand.
    Muy agradecida con Dios por darme la oportunidad de haberte conocido y ser alumna de tu escuela una hermosa experiencia la verdad que los masajes yoguicos son una maravilla y evidentemente la transformación que he tenido en vida 🙏🙏
    Muchas Bendiciones .

  2. Me ha encantado verte en este vídeo, Lakhmi. Te veo muy natural y con un tono de voz muy cercano y cariñoso.
    He sentido que ésto que explicas es algo muy importante para iniciar una sesión de masaje yóguico o de otro tipo de terapia. Me siento agradecida de tenerte como maestro, instructor o como tú te denomines y por el regalo de tus vídeos con los que nos ofreces conocer este tratamiento. Eres un ser bendito. SAT NAM 💖🙏

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