Seguridad y Conexión con la Tierra

Diez minutos de trabajo por la mitad inferior del cuerpo: gemelos, coxis, glúteos, plantas de los pies, columna dorsal y lumbar, y músculos abdominales bajos. Está indicado para el dolor lumbar, las molestias de pierna y tobillo, y para esa sensación de inseguridad difusa de quien no acaba de sentirse en su sitio. Se hace boca arriba, boca abajo y otra vez boca arriba.

  • Intermedio
  • 10 min
  • Boca arriba y boca abajo

En qué ayuda este tratamiento

Este tratamiento actúa sobre el dolor en la zona baja de la espalda y sobre las molestias que bajan por la pierna hasta el tobillo. Trabaja toda la parte de atrás y de abajo del cuerpo, que es donde se acumula la carga de estar mucho tiempo de pie, sentado o en tensión.

Y actúa en el plano mental y emocional. El manual lo dice de entrada: ayuda a la vez en lo físico, en lo mental y en lo emocional. Va bien con quien anda inquieto, con la sensación de no tener suelo bajo los pies, o de no terminar de encontrar su lugar.

Qué hace este tratamiento

El recorrido empieza por los gemelos, con los pulgares en la cara interna de la pierna junto al hueso y el resto de los dedos por fuera. Después el paciente se da la vuelta y se trabaja el coxis con presión moderada, se percuten los glúteos con los puños de forma suave, y se golpean las plantas de los pies, un puño en cada una.

De ahí vuelve a subir: presión profunda en la línea media de los gemelos, presión firme a los lados de la columna en la zona dorsal media y un masaje circular en la zona lumbar baja. El cierre es boca arriba, con los pulgares sobre los músculos abdominales bajos, a la altura de la cadera.

Es un tratamiento corto y ordenado, y todo lo que toca pertenece a la misma región: la base del cuerpo.

El elemento tierra

La lógica está en el primer chakra, el de la base, que se corresponde con el elemento tierra. Ese elemento tiene que ver con la salud, con la conexión con la madre tierra y con la capacidad de eliminar, de soltar lo que ya no sirve.

Cuando la eliminación funciona y el elemento tierra está en equilibrio, aparece algo muy concreto: una sensación de seguridad y de pertenencia a este mundo. Y una persona que se siente segura puede relajarse. Ese es el orden. Primero el suelo, después la calma.

Cuándo usarlo

Con el paciente que llega con las lumbares cargadas o con dolor que baja por la pierna. Y con el que necesita asentarse: después de una temporada de cambios, de mudanzas, de incertidumbre, o simplemente cuando lo ves flotando.

Si quieres el mismo asiento en menos tiempo, Montaña que Sostiene hace un recorrido parecido y más breve. Cuerpo Real (Royal Egipcio) amplía el trabajo al cuerpo entero. Y Meridiano Muscular Profundo es la opción larga y profunda cuando tienes la sesión libre.

Zonas que trabaja

Gemelos y cara interna y externa de la pierna, coxis, glúteos, plantas de los pies, músculos a los lados de la columna en la zona dorsal media y en la lumbar baja, y músculos abdominales bajos junto a la cadera. El paciente empieza boca arriba, se pone boca abajo para la mayor parte del tratamiento y vuelve a girarse para el cierre.

Antes de practicarlo

Presión sobre el abdomen bajo. No se hace durante el embarazo ni en días de menstruación. Conviene el estómago vacío y haber ido a orinar antes. Se omite con hernia abdominal, cirugía reciente o dolor abdominal sin causa conocida. Es zona íntima: se avisa antes, se explica y se mantiene cubierto lo que no se esté tratando.

Coxis y glúteos. Mismo protocolo de aviso y de acuerdo con el paciente. El coxis se presiona de forma moderada y se omite con contusión, fractura o dolor coccígeo. En los glúteos, el manual insiste en golpes suaves y en no golpear sobre el hueso.

Percusión con los puños. No se hace en pacientes anticoagulados, con osteoporosis o con hematomas. En las plantas de los pies, se comprueba antes que no haya heridas, grietas ni lesiones, y se omite si hay pérdida de sensibilidad, como en la neuropatía diabética, porque el paciente no puede avisarte de que te estás pasando.

Presión profunda en los gemelos. No con varices marcadas, flebitis ni sospecha de trombosis. La señal de alarma es una pierna hinchada, caliente y dolorida.

La presión firme junto a la columna va sobre músculo, nunca sobre el hueso. Se suaviza mucho con osteoporosis y se omite con hernia discal o cirugía de columna reciente.

Un aviso sobre el dolor de pierna. Si además del dolor hay adormecimiento, pérdida de fuerza o dificultad para controlar el pie, eso no es materia de masaje: hay que recomendar que lo consulte.

El tratamiento en vídeo

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Damos, no quitamos. Aquí nombramos molestias y dolores porque así es como buscamos las cosas, y porque un masajista necesita saber qué le pasa a quien tiene delante. Pero al tratar no persigues un síntoma: das energía, y el cuerpo hace el resto.

Fuente: Manual Nivel 1 (2020), pág. 88 · The Miracle of Healing Hands, Waheguru S. Khalsa (1997), pág. 116.

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