Despertar los Pies

Percusión rítmica con los puños sobre las plantas de los pies, sostenida durante varios minutos, que envía oleadas por toda la mitad inferior del cuerpo. Está indicado para los pies cansados, las caderas tensas y la dificultad para dormir. Se hace boca arriba, dura entre seis y ocho minutos, y es habitual que el paciente se quede dormido mientras dura.

  • Fácil
  • 6-8 min
  • Boca arriba, en camilla
  • Fase de cierre

En qué ayuda este tratamiento

Este tratamiento actúa sobre los pies cansados y doloridos de quien pasa el día de pie, y sobre la tensión acumulada en las caderas, que suele ir de la mano.

Su efecto más característico es sobre el sueño. El ritmo constante de la percusión adormece: mucha gente entra en un estado de somnolencia profunda mientras el sanador sigue trabajando, y por eso encaja tan bien con quien llega con la cabeza demasiado despierta para descansar.

Es apto durante el embarazo únicamente en su primera versión. Más abajo se explica por qué.

Qué hace este tratamiento

El paciente se coloca en el extremo de la camilla, boca arriba, abrazando las rodillas contra el pecho, y el sanador se sienta a sus pies. Con los puños cerrados golpea alternativamente los montículos de las plantas con el costado externo de las manos, manteniendo un ritmo constante durante tres minutos.

Ese ritmo es todo. No es la fuerza del golpe lo que produce el efecto, sino la regularidad: es lo que relaja las cuencas de las caderas y lo que lleva al paciente a ese estado entre la vigilia y el sueño.

A partir de ahí hay dos caminos. La primera versión continúa con un trabajo del propio paciente: sostener las piernas unos centímetros sobre la camilla, descansar meditando en la imagen de lava roja caliente recorriendo el interior de la columna, dormir un par de minutos y cerrar con estiramientos de gato hacia los dos lados. La segunda versión sigue con percusión, esta vez del sanador y con las palmas ahuecadas, sobre las rodillas, la zona baja del abdomen y los costados de la cintura.

Cuándo usarlo

Cuando alguien llega con los pies destrozados después de una jornada de pie, o cuando lleva tiempo durmiendo mal y necesita que el cuerpo se rinda antes que la cabeza.

Va en la fase de cierre: es un final de sesión excelente, porque deja al paciente en un estado del que no conviene sacarlo para hacer nada más. Tratamiento de los Pies es el trabajo manual y detallado de la misma zona, sin percusión. Manantial Burbujeante se centra en el punto del arco del pie. Y Toque Calmante es la alternativa cuando el paciente necesita calma pero no tolera la percusión.

Zonas que trabaja

Plantas de los pies, caderas y pelvis. En la segunda versión, también rodillas, bajo abdomen, ingles y costados de la cintura. El paciente está tumbado boca arriba durante todo el tratamiento.

Antes de practicarlo

Durante el embarazo, solo la percusión de los pies. La segunda versión incluye percusión sobre el bajo abdomen y las ingles, y la primera pide sostener las piernas elevadas, que exige un esfuerzo abdominal fuerte. Ninguna de las dos cosas se hace en el embarazo, y la percusión abdominal tampoco en días de menstruación.

El paso de las piernas elevadas se omite también con dolor lumbar, hernia discal, hernia abdominal o tensión alta. Es un ejercicio exigente disfrazado de postura sencilla.

La percusión sobre las ingles toca una zona íntima. Avisa antes, explica qué vas a hacer y mantén cubierto lo que no estés tratando.

En los pies, el golpe es rítmico y nunca duro. Evítalo si hay heridas, fascitis, fracturas recientes o pérdida de sensibilidad en los pies por diabetes.

Si el paciente se duerme, déjale. Al terminar, que se levante despacio.

El tratamiento en vídeo

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Damos, no quitamos. Aquí nombramos molestias y dolores porque así es como buscamos las cosas, y porque un masajista necesita saber qué le pasa a quien tiene delante. Pero al tratar no persigues un síntoma: das energía, y el cuerpo hace el resto.

Fuente: The Miracle of Healing Hands, Waheguru S. Khalsa (1997), pág. 97.

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