Rebote y Equilibrio

Dos manos, dos puntos y un balanceo de minuto y medio. Una apoya en la base del cráneo y la otra en el centro de la columna, y el sanador mece el cuerpo con su propio peso. Está indicado para el cuello rígido, la espalda tensa, la respiración corta y el estómago revuelto por los nervios. Se hace boca abajo y es de los tratamientos más breves de toda la biblioteca.

  • Intermedio
  • 1½ min
  • Boca abajo, en camilla
  • Fase de apertura

En qué ayuda este tratamiento

Este tratamiento actúa sobre la rigidez de la base del cuello y sobre la tensión que recorre la columna, especialmente en la zona dorsal media. Al liberar esa franja, el diafragma se suelta y la respiración se hace más amplia: es útil para quien nota que respira corto, con el pecho apretado.

También ayuda con las digestiones pesadas y con el estómago revuelto por los nervios, ese nudo que aparece cuando la tensión se instala en el centro del cuerpo. Y sirve como estímulo general de la columna cuando no hay una molestia concreta, sino un cuerpo entero que necesita despertarse.

Qué hace este tratamiento

Las dos manos se colocan en collar mudra, una abrazando la base del cráneo y la otra sobre el centro de la columna, alrededor de la décima dorsal. Desde ahí el sanador se apoya con presión firme y se balancea adelante y atrás, dejando que el peso pase alternativamente de una mano a la otra.

La clave está en el punto de arriba. Yogi Bhajan sostenía que la primera vértebra cervical guarda la impronta del cuerpo entero, y que no llega a ajustarse por ningún otro medio: hay que alcanzarla desde debajo de la base del cráneo. Eso es lo que hace la mano superior mientras la otra sostiene el centro.

Es un tratamiento de apertura, breve y de efecto amplio. En minuto y medio deja el cuerpo disponible para lo que venga después.

Cuándo usarlo

Cuando alguien llega con el cuello agarrotado, la espalda tensa o respirando de forma corta y superficial. También cuando el estómago está revuelto por los nervios y el cuerpo pide algo suave antes de cualquier trabajo profundo.

Va en la fase de apertura de la sesión: es el modo natural de empezar un tratamiento más largo. Encaja muy bien antes de Enraizar el Alma, que trabaja la misma zona dorsal y baja después a los glúteos. Para llevar el arraigo a las piernas y la pelvis, Seguridad y Conexión con la Tierra es la continuación lógica. Y si lo que buscas es profundizar en el diafragma y la respiración, Montaña Arriba, Trueno Abajo lo trabaja a fondo desde el mismo punto.

Zonas que trabaja

Base del cráneo, primera vértebra cervical, cuello, columna dorsal y espalda media. El paciente está tumbado boca abajo durante todo el tratamiento.

Antes de practicarlo

La base del cráneo es una zona delicada. La presión se apoya en la musculatura de alrededor, nunca directamente sobre las vértebras, y sale del peso del cuerpo del sanador, no de la fuerza de la mano.

Con lesión cervical, hernia, osteoporosis o cirugía reciente de columna, este tratamiento se omite.

Si el paciente nota mareo, hormigueo en los brazos o cualquier molestia durante el balanceo, retira las manos y para.

El tratamiento en vídeo

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Damos, no quitamos. Aquí nombramos molestias y dolores porque así es como buscamos las cosas, y porque un masajista necesita saber qué le pasa a quien tiene delante. Pero al tratar no persigues un síntoma: das energía, y el cuerpo hace el resto.

Fuente: The Miracle of Healing Hands, Waheguru S. Khalsa (1997), pág. 81.

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